Cada 16 de julio, miles de personas participan en las celebraciones del Día de la Virgen del Carmen, una de las festividades religiosas con mayor arraigo en distintas regiones de México. La fecha reúne a comunidades enteras en templos, procesiones y actividades que forman parte de la identidad cultural del país.
Las iglesias y autoridades locales coordinan los dispositivos necesarios para recibir a las y los asistentes, así como para garantizar el desarrollo ordenado de las celebraciones. La tradición continúa transmitiéndose de generación en generación, fortaleciendo los vínculos comunitarios y el patrimonio cultural.