La Ciudad de México no solo participa en la conversación global: la está encabezando.

Desde Bakú, Azerbaiyán, Clara Brugada recibió la estafeta que confirma a nuestra capital como sede del World Urban Forum 2028, un reconocimiento internacional que no se regala: se construye desde el territorio, con políticas que ponen al centro a la gente.

Este paso coloca a la CDMX en una nueva etapa: la de compartir con el mundo una forma distinta de entender la ciudad. Una donde el bienestar no es privilegio, donde el espacio público se recupera y donde la justicia social se convierte en política urbana.

No es menor: lo que se ha impulsado en la capital hoy se mira desde otros países como referencia. Y lo que viene rumbo a 2028 será una oportunidad para demostrar que otro modelo de ciudad sí es posible.

Desde Azerbaiyán, la Capital de la Transformación se proyecta con identidad propia, con raíces y con rumbo.