En el municipio de Oriental, Puebla, la elaboración de helados artesanales continúa siendo una tradición que ha pasado de generación en generación durante más de 70 años. Este oficio familiar se ha consolidado como parte de la identidad de la comunidad, preservando recetas y métodos de preparación que mantienen vivos los sabores característicos de la región.

Productores locales destacan que la continuidad de esta actividad representa no solo una fuente de ingresos para diversas familias, sino también un patrimonio gastronómico que fortalece la cultura y el turismo local. La permanencia de esta tradición refleja el valor de conservar los conocimientos transmitidos entre generaciones y de reconocer las expresiones culturales que distinguen a las comunidades mexicanas.