Morelos inició una reorganización de su sistema penitenciario con cambios en dos centros estatales de reinserción social. A partir de acuerdos publicados en el periódico oficial Tierra y Libertad, el Centro Estatal de Reinserción Social Varonil “10” de Cuernavaca fue destinado a convertirse en el Centro Estatal de Reinserción Social Femenil Cuernavaca, mientras que el penal femenil de Atlacholoaya operará como Centro Estatal de Reinserción Social Geriátrico Varonil.
Como parte de este proceso, durante la noche del lunes 10 de agosto fueron trasladadas 305 mujeres privadas de la libertad de Atlacholoaya al nuevo centro femenil de Cuernavaca. Asimismo, ocho personas privadas de la libertad del penal varonil de Atlacholoaya y una más del centro de Jojutla fueron trasladadas a un centro federal en Ramos Arizpe, Coahuila, por su presunta relación con actividades delictivas vinculadas con la extorsión.
El nuevo centro geriátrico estará destinado a población varonil adulta mayor que requiera cuidados especiales por enfermedades crónico-degenerativas o discapacidad, así como a personas que necesiten atención especializada. De acuerdo con los acuerdos publicados, la reorganización busca reducir la sobrepoblación penitenciaria, dignificar el sistema de reinserción y mejorar las condiciones de internamiento, dando prioridad a quienes requieren cuidados especiales y un enfoque geriátrico.