La Cámara de Diputados puso en marcha nuevas medidas de seguridad para fortalecer el orden dentro del recinto legislativo y garantizar el desarrollo de las sesiones. Entre las disposiciones se encuentran el registro de datos biométricos para personal acreditado, el reconocimiento facial y la inspección de vehículos con espejos de revisión y binomios caninos capacitados para detectar armas de fuego y explosivos. Las medidas también buscan impedir el ingreso de personas no autorizadas al salón de sesiones y reiteran la prohibición de entrar armados, conforme al reglamento de la Cámara.
La Mesa Directiva aprobó nuevos criterios para regular el acceso durante la 66 Legislatura. El acuerdo contempla un límite de 90 acreditaciones para personal de apoyo, asesores y enlaces parlamentarios, distribuidas entre las fuerzas políticas, además de reglas para fotógrafos y el uso de materiales gráficos dentro del pleno. Los lineamientos establecen que las personas acreditadas deberán identificarse y evitar obstruir el trabajo legislativo; también facultan a la Mesa Directiva para solicitar que se retire a quienes dificulten el desarrollo de las sesiones.
La implementación de estas disposiciones ocurre después de un enfrentamiento entre legisladores del PRI y Movimiento Ciudadano, así como de otros incidentes dentro del recinto. En este contexto, las nuevas reglas buscan establecer condiciones de orden y seguridad para el trabajo parlamentario. El reto será que su aplicación permita el desarrollo de las deliberaciones y el cumplimiento de las responsabilidades legislativas, bajo criterios claros y respetando la normativa de la Cámara.