Desde Acatzingo, Puebla, la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo volvió a dejar claro que el bienestar no es un discurso: es una política pública que reconoce a quienes históricamente sostuvieron al país sin reconocimiento. La entrega de tarjetas de la Pensión Mujeres Bienestar, dirigida a mexicanas de 60 a 64 años, es un acto de justicia social para generaciones de mujeres cuyo trabajo fue invisibilizado.

Este avance no es aislado. Es resultado de una visión de gobierno que puso a las personas en el centro y que hoy muestra cifras contundentes: 13.5 millones de personas salieron de la pobreza gracias al aumento al salario mínimo y a los Programas para el Bienestar, reduciendo la desigualdad como nunca antes en la historia reciente del país.

Por primera vez, el bienestar de las familias creció de manera significativa y sostenida, demostrando que cuando el Estado asume su responsabilidad social, la transformación se vuelve realidad. En este nuevo momento histórico, el mensaje es claro: las mujeres no solo llegan al centro de las políticas públicas, también llegan al centro del poder.

“Llegamos todas”, dijo la Presidenta. Y no es una consigna: es un hecho que hoy se refleja en derechos, ingresos y dignidad para millones de mexicanas.