La edición 75 de Miss Universo, prevista para celebrarse en Puerto Rico en noviembre de 2026, enfrenta incertidumbre luego de que el gobierno de la isla congelara recursos públicos y exigiera mayor transparencia a la organización del certamen.
La administración puertorriqueña había aprobado una inversión cercana a 9 millones de dólares para realizar el concurso en el Coliseo José Miguel Agrelot, en San Juan. Sin embargo, la Compañía de Turismo de Puerto Rico suspendió un pago adicional de 1.5 millones hasta que la Miss Universe Organization (MUO) entregue información clara sobre su estructura directiva, operación interna y mecanismos de rendición de cuentas.
La decisión se da en medio de señalamientos y procesos legales contra altos directivos de la organización, lo que ha debilitado la confianza de las autoridades locales.
El gobierno advirtió que, si no se cumplen los requisitos de transparencia y auditoría, Puerto Rico podría renunciar a ser sede, lo que dejaría al certamen sin anfitrión.
Hasta ahora, la MUO no ha emitido una postura pública sobre estas exigencias, por lo que el futuro de Miss Universo 2026 permanece en incertidumbre.