Un problema eléctrico detectado en pleno vuelo obligó al Air Force One, el avión presidencial de Estados Unidos, a regresar de emergencia a la Base Andrews, ubicada en Maryland, poco después de despegar. El incidente se reportó mientras la aeronave se dirigía a una agenda oficial del presidente estadounidense en el extranjero.

Según fuentes oficiales, el contratiempo se originó en uno de los sistemas eléctricos de la nave, lo que motivó una decisión preventiva de la tripulación para regresar a la base y realizar las revisiones técnicas correspondientes. No se reportaron lesionados entre las personas a bordo, y las actividades del mandatario quedaron reprogramadas mientras se investigan las causas del desperfecto.

Especialistas en aviación han señalado que este tipo de fallas suelen manejarse con protocolos muy estrictos para garantizar la seguridad de todos los ocupantes, lo que explica la rápida determinación de volver a la Base Andrews. Las autoridades aeronáuticas continuarán con las inspecciones necesarias antes de permitir un nuevo despegue.