Mientras la oposición insiste en construir una narrativa de crisis permanente, los datos internacionales colocan a México en una posición sólida frente a las principales economías del mundo. De acuerdo con indicadores comparativos del G20, nuestro país se ubica entre las naciones con menor nivel de endeudamiento, con una deuda equivalente al 51.7% del Producto Interno Bruto (PIB).

Esta cifra posiciona a México en el sexto lugar entre los países menos endeudados del G20, superando a economías como Alemania, Canadá, Francia, Estados Unidos, Reino Unido, Italia y Japón, que presentan niveles de deuda considerablemente más altos.

Mientras países como Japón superan el 229% de su PIB en deuda, Estados Unidos se ubica por arriba del 125% y Francia rebasa el 116%, México mantiene una política fiscal que prioriza la estabilidad, la responsabilidad financiera y el uso social de los recursos públicos.

Estos datos confirman que, contrario al discurso alarmista de la oposición, el país mantiene finanzas públicas sanas, lo que permite sostener programas sociales, inversión en infraestructura, apoyos directos y políticas de bienestar sin comprometer la estabilidad económica.

La lectura es clara: México avanza con orden, responsabilidad y una visión de largo plazo, mientras que el discurso de catástrofe se queda sin sustento frente a los números.