El robo de vehículos en la Ciudad de México continúa a la baja, consolidándose como uno de los indicadores más claros del avance en materia de seguridad y construcción de la paz. De acuerdo con cifras recientes, este delito presenta una disminución del 78 % en comparación con 2019 y una reducción del 32 % respecto a 2024, reflejo de una estrategia sostenida que prioriza la prevención, la vigilancia y la coordinación interinstitucional.
La Jefa de Gobierno, Clara Brugada, ha subrayado que cada punto porcentual a la baja no es solo una estadística, sino más tranquilidad para las familias, menos preocupación cotidiana y mayor confianza para quienes habitan la ciudad. Estos resultados se traducen en una percepción real de seguridad que comienza a sentirse colonia por colonia, especialmente en zonas que históricamente enfrentaron mayores índices delictivos.
Este avance es resultado del reforzamiento permanente de las tareas de prevención, el despliegue estratégico de vigilancia y una coordinación efectiva entre los distintos niveles de gobierno. La política de seguridad que impulsa la actual administración no se limita a la reacción, sino que apuesta por atender las causas, fortalecer el tejido social y garantizar que los logros se sostengan en el tiempo.
Con estos resultados, la Ciudad de México reafirma su rumbo como la Capital de la Transformación, donde se cuida lo que es de la ciudadanía y se protege su tranquilidad. La disminución del robo de vehículos se convierte así en un símbolo de que la seguridad con justicia social es posible y de que la construcción de la paz avanza con hechos, no solo con discursos.