Vecinos originarios de la colonia Tabacalera, en la alcaldía Cuauhtémoc, viven rodeados por un cerco de desarrollos inmobiliarios que se levantan en el triángulo formado por las vialidades Paseo de la Reforma, Insurgentes y México-Tenochtitlán. En un radio menor a un kilómetro, a la sombra del Monumento a la Revolución, denunciaron que al menos 17 torres –concluidas o en proyección– de entre 19 a 50 niveles, con cientos de departamentos y hoteles, rebasan por completo la infraestructura local.
Señalaron que las irregularidades en licencias y dictámenes, documentados en la carpeta de investigación CI-FIDCSP/B/UI/B-2 C/D/02898/08-2023 –vigente– y en la denuncia ciudadana con folio 022598 de la Fiscalía General de Justicia, han permitido una densificación que “sólo beneficia a la gentrificación” y que las administraciones de Ricardo Monreal, Néstor Núñez, Sandra Cuevas y ahora Alessandra Rojo de la Vega, han favorecido el crecimiento inmobiliario sin consulta vecinal ni garantías para la población originaria.
El caso más reciente es el de José María Iglesias 59, donde los vecinos documentaron irregularidades en la manifestación de obra y dictámenes entregados fuera de tiempo. El 12 de septiembre del año pasado, mediante el oficio GCDMX-SEDEMA-SACMEX-CG-DGPSH-DPPOSH-13719/DGPSH/2024, la Secretaría del Agua –antes Sacmex– declaró “factibilidad hídrica no procedente” para una torre de 22 niveles y más de 120 departamentos, a tan sólo 250 metros del predio de Plaza de la República número 17.