El gasto público destinado al sector salud aumentaría 10.6 por ciento el próximo año, hasta alcanzar un billón 136 mil 530 millones de pesos, de acuerdo con un análisis del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP). Sin embargo, el organismo señaló que el monto representaría 2.9 por ciento del PIB, todavía por debajo del 6 por ciento que recomienda como referencia internacional para avanzar hacia la Cobertura Universal de Salud, cuyo objetivo es que las personas puedan acceder a servicios esenciales sin enfrentar dificultades financieras.
El CIEP también identificó diferencias en la distribución de los recursos. El 78 por ciento del presupuesto se concentra en la población con seguridad social, principalmente afiliada al IMSS y al ISSSTE. Para el próximo año, el gasto por persona aumentaría 10.8 por ciento en el IMSS, hasta 11 mil 519 pesos, y 17.9 por ciento en el ISSSTE, para llegar a 13 mil 857 pesos; mientras que en IMSS-Bienestar crecería 6.3 por ciento, hasta 5 mil 523 pesos. Esta diferencia significa que el gasto público por persona afiliada al IMSS sería 2.1 veces el correspondiente a una persona que acude a IMSS-Bienestar.
El organismo señaló que el incremento presupuestal tampoco representa una recuperación completa en todos los rubros. Aunque los recursos para medicamentos, material médico y suministros de laboratorio crecerían 1.5 por ciento respecto a 2025, los hospitales e institutos de la Secretaría de Salud permanecerían 1.5 por ciento por debajo y el presupuesto para salud mental sería 24.6 por ciento menor. Para avanzar hacia una cobertura universal, el CIEP plantea fortalecer la planeación, ejercicio y seguimiento de los recursos, además de reducir las diferencias entre los distintos subsistemas.