La Red Sísmica Mexicana ampliará su capacidad de monitoreo con la construcción de 58 nuevas estaciones, de las cuales 20 estarán a cargo del Instituto de Ingeniería de la UNAM y 38 del Servicio Sismológico Nacional (SSN). De acuerdo con la Coordinación de Ingeniería Sismológica, esta expansión permitirá obtener estimaciones más precisas sobre la magnitud y ubicación de los sismos, además de generar mapas de intensidad que faciliten conocer el impacto del movimiento del suelo sobre viviendas e infraestructura.

El proyecto contempla reforzar la cobertura en regiones con menor instrumentación, como la península de Baja California y los estados de Sonora, Chihuahua, Coahuila y Nuevo León, así como reorganizar la distribución de estaciones en el centro y sureste del país. En la Ciudad de México, donde ya existen alrededor de 100 estaciones operadas por la UNAM y el SSN, se mantiene una de las redes de monitoreo sísmico más completas del mundo, comparable con las de Tokio y Los Ángeles.

Como parte de esta estrategia, también se desarrolla una plataforma digital que permitirá a autoridades y ciudadanía consultar, pocos minutos después de un sismo, mapas de intensidad y aceleración del movimiento del suelo. El proyecto, que cuenta con financiamiento de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y el acompañamiento del Cenapred, busca fortalecer la prevención, la generación de información científica y la respuesta ante fenómenos sísmicos en México.