En una época marcada por la digitalización de los trámites y las comunicaciones, la labor de Don Alejandro representa un vínculo con prácticas que durante décadas facilitaron el acceso de muchas personas a documentos y gestiones cotidianas. Desde Tapachula, Chiapas, continúa desempeñando el oficio de escribano, una actividad que ha perdido presencia con el avance de las nuevas tecnologías.

Su trabajo consiste en apoyar a ciudadanos que requieren redactar cartas, solicitudes y otros documentos, manteniendo un servicio que durante años fue fundamental para distintos sectores de la población. La permanencia de este oficio refleja la importancia de preservar conocimientos y tradiciones que forman parte de la historia social de las comunidades.

Actualmente, Don Alejandro continúa ofreciendo sus servicios y se ha convertido en un referente cultural de la región, mientras crece el reconocimiento hacia los oficios tradicionales que conservan la memoria y la identidad colectiva.