La protesta de comerciantes y pobladores en el centro arqueológico de Chichén Itzá cumplió cuatro días en medio de demandas relacionadas con actividades económicas y acceso a espacios dentro de la zona turística.
Habitantes y comerciantes mantienen presencia en el sitio para expresar sus inconformidades, mientras autoridades federales y estatales continúan las mesas de diálogo con el objetivo de encontrar acuerdos que permitan atender las solicitudes de las comunidades involucradas.
La situación ha generado atención debido a la relevancia cultural y turística de Chichén Itzá para el país. Hasta el momento, las conversaciones entre autoridades y manifestantes continúan abiertas para buscar una solución que permita preservar tanto la actividad económica como el patrimonio cultural.