Autoridades mexicanas, en coordinación con el Instituto Nacional de Antropología e Historia, identificaron cuatro piezas arqueológicas de origen mexicano que serían ofertadas en una subasta en línea en Países Bajos. Tras confirmar que forman parte del patrimonio cultural de la Nación, se iniciaron acciones legales y diplomáticas para solicitar la suspensión de la venta.

Las autoridades señalaron que la comercialización de este tipo de bienes está prohibida por la legislación mexicana, debido a su valor histórico y cultural. Además, destacaron que proteger estos objetos representa preservar la memoria y el derecho de las comunidades a conocer y transmitir su historia.

Actualmente, continúan las gestiones para lograr la restitución de las piezas al Estado mexicano, como parte de la política de protección y recuperación del patrimonio cultural impulsada por instituciones nacionales.