El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, aseguró este martes que la reciente ofensiva militar contra Irán, llevada a cabo de forma conjunta con Estados Unidos, no está destinada a convertirse en un enfrentamiento interminable, sino que, según su perspectiva, puede ser el preludio de una fase de acuerdos diplomáticos más amplios en la región.
En una entrevista concedida a un medio internacional, Netanyahu defendió la operación militar como una acción necesaria para debilitar a las facciones que, en su opinión, representan “la raíz del terrorismo” en Oriente Próximo. Asimismo, sostuvo que esta dinámica podría facilitar nuevos acuerdos con países árabes que hasta ahora no han normalizado relaciones plenas con Israel.
El primer ministro citó los Acuerdos de Abraham de 2020 —pactos que llevaron a la normalización de relaciones de Israel con Emiratos Árabes Unidos, Bahréin, Sudán y Marruecos— como ejemplo de un proceso que él espera expandir, aunque reconoció que naciones como Arabia Saudita aún tienen condiciones políticas sensibles, como la exigencia de un Estado palestino, que retrasan su participación.
Netanyahu enfatizó que la situación actual, pese a las tensiones y las acciones militares, podría derivar en una “nueva era de paz” si se logran acuerdos con más países árabes, dependiendo en gran medida de la voluntad interna de Irán y de los cambios que se produzcan en su régimen político.