Durante la Mañanera del Pueblo, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo informó que el equipo legal del empresario Ricardo Salinas Pliego manifestó formalmente su intención de cubrir la deuda fiscal de 51 mil millones de pesos que mantiene con el Servicio de Administración Tributaria (SAT), luego de la resolución emitida por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).
La mandataria explicó que, tras el fallo del máximo tribunal, ahora corresponde definir el monto exacto a pagar, conforme a la última determinación de los Tribunales Colegiados, proceso que se encuentra en su fase final y que podría concretarse esta misma semana. Subrayó que el avance del caso será informado con total transparencia al pueblo de México.
Sheinbaum fue clara al señalar que este proceso no responde a presiones políticas ni acuerdos en lo oscurito, sino al cumplimiento estricto de la ley, reafirmando que en su gobierno nadie está por encima de la Constitución, independientemente de su poder económico o mediático.
“En México se acabaron los privilegios fiscales. Las grandes fortunas también tienen la obligación de contribuir”, ha sido una de las posturas constantes del nuevo gobierno, que ha colocado el combate a la evasión y elusión fiscal como pilar de justicia social y fortalecimiento de las finanzas públicas.
La posible recuperación de estos recursos representa uno de los cobros fiscales más relevantes de los últimos años, dinero que, como ha reiterado el proyecto de la Cuarta Transformación, puede destinarse a programas sociales, infraestructura, salud, educación y bienestar, en beneficio directo de la ciudadanía.
El caso de Salinas Pliego se ha convertido en símbolo de una nueva etapa: la del fin de los privilegios históricos para grandes contribuyentes y el inicio de una relación distinta entre el poder económico y el Estado mexicano, basada en la legalidad, la rendición de cuentas y la responsabilidad fiscal.
Con este mensaje, el gobierno federal envía una señal contundente: la ley se cumple, se acabó la impunidad fiscal y el dinero del pueblo regresa al pueblo.