La cantante islandesa Björk se sumó a las críticas por las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre su intención de apoderarse de Groenlandia, la isla más grande del mundo. A través de sus redes sociales, la artista expresó su preocupación por lo que calificó como una nueva amenaza colonial.
Björk afirmó que la idea de que los groenlandeses pasen de un colonizador a otro es “demasiado brutal” y recordó que Islandia logró separarse de Dinamarca en 1944, lo que permitió preservar su identidad y lengua. En ese sentido, expresó su solidaridad con el pueblo groenlandés.
También denunció el trato histórico de Dinamarca hacia Groenlandia, mencionando episodios como la anticoncepción forzada aplicada a miles de niñas entre 1966 y 1970, así como la separación de menores de sus familias, prácticas que, aseguró, continúan generando desigualdad y discriminación.
Finalmente, Björk envió un mensaje directo a los habitantes de Groenlandia, deseándoles éxito en su lucha por la independencia y alentándolos a decidir su propio futuro.