A las seis de la tarde del 24 de diciembre, Claudia recibió un video que le devolvió la esperanza y la angustia: Lily, su perrita Pomeranian desaparecida desde hace cinco meses, seguía con vida. La imagen llegó junto con una nueva exigencia de dinero por parte de quienes la tienen privada de la libertad.

Lily desapareció el 19 de julio de 2025, cuando Claudia y su novio salieron de casa por unos minutos. Al volver, la perrita ya no estaba. Desde entonces, comenzó una búsqueda que ha incluido recorridos diarios por las calles, difusión en redes sociales y la recepción de múltiples llamadas de extorsión.

Tras un mes, Claudia logró ver a Lily en una videollamada con una mujer que aseguró haberla encontrado. Sin embargo, el supuesto rescate se convirtió en una estafa: los extorsionadores exigieron dinero, amenazaron con hacerle daño a la perrita y desaparecieron tras recibir el pago.

En México no existe un registro nacional de robos de perros. En la Ciudad de México, durante 2024 se presentaron 72 denuncias, y en 2025 ya suman más de 90. Las razas pequeñas, como el pomeranian, son las más robadas para pedir rescate.

A pesar de haber denunciado ante la Fiscalía del Estado de México, Claudia asegura no haber recibido apoyo. Aun así, no se rinde. Con una lona con la imagen de Lily, recorre calles, mercados y plazas, pidiendo ayuda para encontrar a la perrita que considera parte de su familia.

El 24 de diciembre recibió una nueva extorsión por 20 mil pesos. La joven volvió a denunciar y continúa buscando a Lily, con la esperanza de que alguien la reconozca y la ayude a traerla de vuelta.