La tormenta tropical Melissa avanza lentamente por el mar Caribe y amenaza con causar inundaciones y deslizamientos de tierra potencialmente mortales en partes de la región a finales de esta semana. Es prueba de que la temporada de huracanes del Atlántico de este año aún no ha terminado, y Melissa tiene mucho tiempo y energía por delante.
Melissa se encontraba este miércoles por la mañana a unos 480 km al sur de Haití, con vientos máximos sostenidos de 80 km/h, según el Centro Nacional de Huracanes (NHC, por sus siglas en inglés). Avanzaba a una velocidad de 3 km/h.
Las lluvias intensas de Melissa ya se están extendiendo hacia el norte, mientras avanza lentamente hacia Jamaica y Haití. Es posible que caigan hasta 300 mm o más de lluvias en el sur de Haití y República Dominicana durante este fin de semana. Dicha cantidad de lluvia sobre terreno montañoso de la zona podría provocar inundaciones repentinas catastróficas y deslizamientos de tierra.
Melissa se está moviendo sobre aguas tan cálidas que son esencialmente combustible para tormentas a estas alturas de la temporada, y se espera que alcance la categoría de huracán para la mañana del sábado.
Cuando eso ocurra, será el quinto huracán de la temporada atlántica de 2025 y el primero en formarse en el Caribe. También se pronostica que se convertirá en el cuarto huracán mayor de la temporada, de categoría 3 o superior.